6/3/09

disque 6/3/09

Por aí, tampouco
Disque saíu a UPG a contestarlle a Beiras por fascículos. Disque lle recrimina que ande falando por fóra canto cala nas executivas ás que non vai. Se a contribución estrondosa de Beiras ao ruído non era o camiño, tampouco o é esta achega recriminatoria para meter aínda máis ruído. O nacionalismo galego vive un momento histórico que esixe discreción, prudencia e respecto. Hai que cambiar un ciclo e atopar un modelo que supere o teito ao que chegou o xa caduco frontismo. É tempo de ir a unha asemblea na que cada quen diga con claridade que futuro quere e lle ofrece ao nacionalismo, non de axustar contas persoais e pequenas liortas.

5/3/09

disque 5/2/09

Por aí, non Disque Beiras sacou o coitelo e pide que roden cabezas. Disque anda argallando, tamén, un manifesto urxente en defensa do decreto do galego e das galescolas. Mágoa que non saíra defendelas antes das eleccións, que era cando facía falta. Mágoa que agora se lance a falar, contribuíndo ao ruído que en nada vai beneficiar a reflexión que o nacionalismo ten que abrir. Polo demais, a proposta de Beiras é que calquera tempo pasado foi mellor. Se a solución do nacionalismo é mirar cara atrás, en vez de cara adiante, e volver ás asencias asamblearias, en vez de converterse nun partido moderno e competitivo, entón é que o nacionalismo non ten solución.

sobre a liña editorial do blog

Teño recibido algunha suxerencia, mesmo algún comentario, onde se plantexa a cuestión sobre si contestar ou non aos comentarios que tendes a amabilidade de deixar. O Blog naceu como un espacio de intercambio de ideas e puntos de vista onde se pretende que teña voz todo quen quera e para dicir o que quera. Para expór as miñas opinións xa están as entradas e os artigos. Nos comentarios, considero que o interesante é que funcionen como un espacio onde se exprese todo quen teña a xentileza de visitar o blog e desexe aportar a súa visión aos debates que podan abrirse. Outros comentarios de carácter máis persoal, non serei eu quen os conteste. Cada quen opina como quere e se da valoración persoal de quen non pensa coma il, da súa horandez ou da súa integridade persoal, quere facer un argumento para gañar a súa guerra particular, é o seu problema. Xa me dicía meu pai que tiña bo lombo. Como din U2 nunha canción: "non hai nada que me podas botar enriba que non me teñan botado xa"

disque 4/3/09

O elixido
Disque Pachi Vázquez será o herdeiro da desfeita do Noso PT. Quédalle tarefa por diante, pero está dotado das habilidades que se precisan para enfrontar os difíciles anos que se albiscan dende a oposición. Coñece o partido e non vai cometer o erro de ignoralo. É hábil no xogo político, e directo e contundente na comunicación co votante. Ouseña, todo o contrario do que era O Noso PT. No BNG toman as cousas con máis calma e fan ben. As presas de Esquerda Nacionalista só lles importan a eles mesmos. O nacionalismo galego ten moito sobre o que matinar e decisións importantes que tomar nos vindeiros meses, non só sobre quen fai de portavoz nacional.

3/3/09

en beneficio de todos

En beneficio de todos ANTÓN LOSADA 03/03/2009 La noche de la restauración popular deja tres lecciones particulares y una de carácter general para la política gallega que deberíamos aprender en beneficio de todos, los actores principales y los votantes que les padecen. La primera se refiere al PP, pero más aún a quienes llevan años sosteniendo que los gallegos votan con el poder. El contundente triunfo de Feijóo se explica por su capacidad de renovación, algo que siempre compensa en política, pero aún más por el hecho inapelable de cómo el PP vive sólidamente instalado en las preferencias mayoritarias de nuestra sociedad. Ocupa el espacio político donde habita la mayoría porque representa sus valores y ofrece las políticas que demanda. Sus potentes redes de control social, el clientelismo o el carrexo, no eran la base de su implantación en la sociedad, sino la consecuencia de su posición mayoritaria. Los gallegos no votan con el poder, votan lo que quieren. No ganó el desencanto, ganó lo que prefiere la mayoría. La competencia entre PSOE y BNG sólo beneficia, más tarde o más temprano, al PP La siguiente lección atañe a los socialistas y certifica dos evidencias. La primera interesa al dimitido Touriño y a quien le releve: sólo Fraga puede sustituir a Fraga y el carisma no nace de salir a todas horas en el telexornal inmaculado como una aparición mariana. La segunda, compete a los socialistas como partido: el nacionalismo no constituye un compañero incómodo en el viaje hacia una hipotética mayoría absoluta y de quien conviene desprenderse lo antes posible. El nacionalismo conforma un socio que representa y ocupa un espacio propio y estable. El PSOE habrá de aprender a cooperar, repartiendo protagonismos y asignando ámbitos de acción política desde el respeto, no desde la altanería o la insolencia. La competencia entre nacionalistas y socialistas, más tarde o más temprano, sólo presenta un beneficiario claro: el Partido Popular. La tercera enseñanza debería aprenderla el nacionalismo. Como a sus socios, más les vale entender cuánto se necesitan mutuamente y cuánto les va en una convivencia apacible. Pero además los malos resultados certifican la inaplazable necesidad de que el BNG deje de retrasar los cambios a ejecutar como organización si quiere situarse con opciones reales de acrecentar su peso en la sociedad gallega. El modelo de organización frentista no da más de sí. Los complejos equilibrios entre los grupos que lo forman conducen irremediablemente al inmovilismo, ralentizan la necesaria renovación de caras y mensajes e impiden aprovechar oportunidades para progresar entre las preferencias de los gallegos. Su incapacidad para rentabilizar su acceso histórico al poder autonómico y su mayor presencia institucional en un crecimiento relevante de la organización, tanto en militantes como en penetración social, se debe fundamentalmente a que pesa más la lógica de mantener el equilibrio interno que la lógica de medrar abriéndose a la sociedad. Mientras la incorporación de nuevos votantes y militantes sea percibida como una amenaza por quienes gobiernan la nave nacionalista, el BNG seguirá siendo un partido ascensor que crece o decrece en función de la coyuntura y las circunstancias, no como resultado de su evolución como fuerza emergente. La lección que nos incumbe a todos la aportan los cuantiosos daños infringidos a nuestra cultura política por la campaña más sucia que uno pudiera haber imaginado. Se han traspasado fronteras hasta ahora infranqueables sin pagar un precio muy alto. La crítica política, siempre legítima por feroz que sea, ha sido reemplazada por la difamación planificada y ejecutada de manera sistemática y el ataque frontal a la integridad moral del adversario. Feijóo y la derecha tienen la mayor cuota de culpabilidad por haber tomado este camino hacia ninguna parte. Pero hoy ya es responsabilidad de todos devolver a la política gallega al camino de la decencia, del respeto al rival y a las reglas del juego democrático. Porque si el todo vale para ganar unas elecciones se instala definitivamente en el Fogar de Breogán como estrategia consciente para prevalecer en la confrontación política, deberemos empezar a llamarlo el infierno de Breogán. A todos atañe ahora sacar la basura y alejar de la política gallega el riesgo de convertirse, como diría Bernard Shaw, en el reino de los charlatanes.

disque 3/2/09

Aló foi
Disque O Noso PT asumiu a responsabilidade dos malos resultados socialistas e dimitiu. Fixo ben, e hai que aplaudirlle a coherencia. Igual que, de telo habido, o éxito sería só seu, enteiriño para el é o fracaso. O partido pediulle que adiantara as eleccións e non o fixo. O partido pediulle que non fixera a campaña que fixo e tampouco atendeu o requirimento. É lóxico que o partido pida e cobre agora a súa cabeza. O Noso PT fixo moitas cousas mal e algunhas ben. Foi un presidente digno e que non nos fixo avergoñarnos coma Fraga cando se lle quentaba a boca, malia que tamén foi incapaz de cohesionar o bipartito e optou por competir e desconfiar, en vez de cooperar e convivir. Pero entre todos os erros, ningún tan devastador como non decatarse de canto tiñan cambiado os estados de ánimo do país nos últimos meses.

2/3/09

cuando la política salta por la ventana

Cuando la política salta por la ventana 2/2/09 Antón Losada En una noche electoral donde todos se esforzarán en convencernos de que no perdieron o perdieron poquito, la gran derrotada es la política. Con sus votos, una mayoría de gallegos ha validado su fidelidad al Partido Popular como partido mayoritario sólidamente instalado en las preferencias del votante medio galaico, pero también ha legitimado el recurso a una concepción de la política como el arte de aniquilar al adversario por cualquier medio necesario y sin reparo moral alguno. La sucia campaña tolerada por Feijóo en su partido ha resultado finalmente un buen negocio. Su falta de escrúpulos para amparar la campaña de acoso personal a sus adversarios parece haberle permitido sumar los votos que le faltaban para la mayoría absoluta.Los socios del bipartito, además de lamentar la derrota, deberían preguntarse por qué han tenido que dedicar sus campañas a recuperar el afecto de buena parte de sus electores y, peor aún, por qué no llegaron a conseguirlo. El retroceso de los socialistas constata el fracaso de la gran apuesta estratégica de Touriño a lo largo de la legislatura: el uso y abuso del presidencialismo al estilo Fraga para atraerse a los votantes populares. También constata el desgaste que la crisis económica está provocando en los socialistas allí donde gobiernan.El descenso nacionalista certifica que el BNG no ha sido capaz de rentabilizar en términos electorales su histórica llegada al Gobierno autonómico. Al nacionalismo le toca ahora preguntarse por qué y decidir si sigue retrasando la inaplazable modernización del BNG, una organización demasiado lastrada por los complejos equilibrios internos de los grupos que la conforman, lo que la lleva a instalarse en la melancolía y el inmovilismo frenando su apertura a sus hipotéticos nuevos votantes. Pero, sobre todo, la noche electoral gallega deja una mala noticia para nuestra cultura política: cómo la mayoría de los ciudadanos no entiende la política esencialmente como una elección entre principios y valores democráticos, que ha de respetar una reglas de juego. Si no que su idea parece ser que la política más bien consiste en una guerra donde todo se justifica en aras a la victoria. Los gallegos dejaron claro que cuando la mentira entra por la puerta, la política salta por la ventana.

disque 27/2/09

Xa eliximos Disque os galegos votaron e elixiron o que quixeron: poñerlle fin ao experimento bipartito e que volvan as cousas ao rego dos populares. O Noso Alberto obtén un triunfo espectacular e meritorio polo seu alcance, unicamente escurecido pola sucia campaña de denigración dos seus adversarios á que ou non soubo ou non puido poñerlle fin como era debido. O Noso PT puido comprobar nas súas carnes como o liderado e o carisma son un misterio tan inescrutable como o da Santísima Trindade. Quixo substituír a Fraga e os votantes substituírono a el. Anxo Quintana acabou pagando caras as consecuencias dunha campaña onde lle tocaron os ataques máis severos, pero na que a súa organización algo debeu de aprender do mal feito para afrontar os cambios que leva demasiado tempo aprazando.
'Galicia, en el espejo' 1/3/09 ANTÓN Losada Hace cuatro años la pérdida de la mayoría absoluta del PP y su relevo por la coalición PSOE-BNG inauguró la alternancia democrática en Galicia, cuyo único precedente era el breve y fallido tripartito a finales de los años 80. Fue un cambio de Gobierno y de régimen. El agotado modelo de Fraga, construido sobre una ejercicio paternalista del poder y un asfixiante control sobre la sociedad civil, dejaba paso a un modelo de poder compartido por dos socios con una visión más plural del país y un programa dirigido más a estimular y apoyar la iniciativa civil y menos a asegurar adhesiones inquebrantables.Sin satisfacer todas las expectativas de sus votantes, el plan de modernización del bipartito auspició una nueva ordenación del territorio, la vivienda y el suelo industrial, multiplicó las paupérrimas políticas sociales populares, avanzó en la normalización lingüística y permitió que la economía gallega creciera por encima de la media estatal.El cambio de escenario provocado por la crisis económica elevó la potencia de fuego de un PP hasta entonces más ocupado en recomponerse. Feijóo inició una agresiva estrategia de crítica frontal a la Xunta. Su programa pasó a ser la reversión radical de las principales políticas implementadas por nacionalistas y socialistas. Un discurso reactivo reforzado con una escandalosa serie de denuncias sobre el supuesto despilfarro del bipartito, con el apoyo aéreo de la prensa más afín.La campaña empezó así como una disyuntiva entre afianzar el modelo alternativo del bipartito o volver a un modelo popular más inspirado por Génova que por el fraguismo. El violento endurecimiento del discurso de campaña de la derecha, con una táctica de ataque que ha violentado todos los límites de la crítica política para alimentarse de la denigración personal de sus adversarios, escarbando incluso en su vida privada, ha provocado un cambio en el dilema central por dilucidar hoy. Ya no se trata sólo de optar entre ofertas de políticas antagónicas, sino de dilucidar una cuestión de principios. Con sus votos, los gallegos deciden cómo quieren ser gobernados, pero también si aprueban el todo vale para ganar unas elecciones o prefieren una política donde el debate y la competencia entre los partidos se rija por los principios de la tolerancia, la veracidad y el respeto.