28/2/15

Los ricos vamos ganando. The making of The portada

Contrariamente al saber popular, diseñar una portada exige algo más que conocimientos de usuario de  photoshop y tener un/a amigo/a o varios/as modernos/as. Hay que pensar en el público objetivo, encontrar una idea que refleje el espíritu del libro y, sobre todo, una imagen que llame la atención en los estantes. Lo primero que se nos ocurrió fue lo obvio. Buscar un rico odioso que desatara los instintos más bajos del lector.


Aunque sin duda el modelo cumplía sobradamente los requisitos de resultar algo odioso, incluso un pelín guarrindogo, con la ayuda de la audiencia en twiter, decidimos remontarnos por encima de la vulgaridad y lo burdamente comercial. Optamos por lanzar un mensaje de esperanza, algo más optimista: pueden ser buena gente, sólo hay que conocerlos. La idea era "sienta un rico a tu mesa y no le enseñes a pelar marisco, que lo pele él solito"


Pero se nos fue la mano. El tipo parecía demasiado simpático, incluso daba la impresión de ir a repartir dinero en cualquier momento. Admitámoslo. Nos pudo el buenísimo y la vena hippies que llevamos dentro. Así que optamos por refinar la contundencia original dándole un toque glamuroso y algo decadente al clásico millonario que enciende puros con fajos de billetes.


Por razones que se nos escapan, a todo el mundo en twiter le parecía un homenaje a Mad Men, como si la corbata la hubiera inventado Don Draper. Así que para evitar que nos confundieran con intelectuales, o algo peor: politólogos, decidimos retornar a una linea más directa y visceral.


La idea era buena, lo admito. Pero no tuve el coraje de hacerle esto a Babe el cerdito valiente. No se lo merece. Así que seguimos buscando. Cuando Roger Domingo, mi editor, me hizo llegar la última propuesta, supe que nuestra búsqueda había concluido. No se puede decir mejor en una imagen que los ricos vamos ganando en la España Neofeudal de los señores contra los ciudadanos.... Además el tipo es clavadito a un vecino que era todo sonrisas pero nos hacia la vida imposible a mí y a mis hermanos con sus denuncias ante el tribunal materno....


A la venta en las librerías más selectas el 10 de marzo de 2015, el año que vivimos peligrosamente.

30/1/15

El asalto a la universidad pública


El caso más notorio de desmantelamiento de la enseñanza pública se está produciendo en el ámbito de la educación universitaria. Dos fuerzas han acelerado la intensidad del abordaje. Por un lado, la educación superior ofrece un campo de expansión muy amplio para la iniciativa privada. En la educación superior, la red concertada y la red privada apenas se han desarrollado dada la supremacía de la red pública. Por otro lado, la Gran recesión ha supuesto un frenazo considerable en las expectativas de negocio de muchas recién creadas universidades privadas. Un estudio comparativo del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina sobre las solicitudes de traslado desde centros privados a las facultades de medicina de Madrid acreditaba que su número había aumentado en un 30% entre 2011 y 2012. La razón fundamental se situaba en el precio de los estudios: el coste de los centros privados dobla al de los centros públicos (Formación.publicaciónmedica.com. 18/12/12). Otro estudio de la Federación de Consumidores y Usuarios, realizado sobre catorce universidades y 600 titulaciones, concluye que el precio de un año en la universidad privada multiplica por ocho al precio de la universidad pública. 7300 euros frente a 850. (larazon.es. 25/9/2010). 
La reducción de la duración de los grados a tres años y la ampliación de los masters de pago a dos, la ruidosa paralización de concursos ya convocados de profesorado universitario y la jibarización de las plantillas docentes, la vinculación de la oferta de título a un cupo mínimo de alumnos, el cuestionamiento de la política de becas o la reducción drástica de fondos y presupuestos se han cebado de manera especial contra la enseñanza universitaria pública. A ello debe sumarse, que el discurso corsario ha sido especialmente agresivo contra la universidad pública. De manera insistente, el Ministro Wert ha calificado a la universidad pública española de “endogámica”, despilfarradora o mediocre, cuestionado la calidad de la universidad española con el “riguroso” dato de que ninguna figura entre las 150 primeras del famoso ranking de Shanghái. La verdad es que entre las 500 mejores, figuran once universidades públicas, ninguna privada.  “Solamente un tercio de los estudiantes terminan un título sin repetir ningún curso, la media de la OCDE está en el 40%, y la tasa de abandono en la universidad es del 30%, el doble que en Europa…. Si esto lo convertimos en dinero, significa que estamos tirando unos 3.000 millones de euros por culpa de este abandono universitario”. (José Ignacio Wert. elplural.com 13/4/2012). Tampoco se ha renunciado a tácticas ya empleadas en la sanidad, como sembrar la incertidumbre y la indeterminación sobre el cobro de las nóminas de los profesores, retrasando de manera deliberada la transferencia de los fondos que las autonomías reciben del estado para ese fin.
La razón de tanta virulencia es doble. Por un lado, la ideología y la carrera profesional dominantes en el círculo corsario educativo tienen mucho que ver con la hostilidad hacia un modelo de universidad pública que no entienden, o con el cual nunca se han entendido. Pero sobre todo, cuenta la economía. En la educación secundaria y primaria el modelo de las redes de servicios diferenciadas ya está institucionalizado. Basta con asegurar su espacio y su cuota en ese mercado educativo. En la educación superior, el modelo dual tiene mucho por hacer. Hay que abrir mercado a una universidad privada que, en España, aún carece de marca y prestigio. La enseñanza universitaria aparece como un mercado emergente. La universidad era donde debía apostarse más fuerte para asegurar el botín del negocio privado de la educación superior.
El futuro previsto para nuestra universidad por los piratas de lo público se refleja en el espejo de los universitarios norteamericanos. En 2013, acumulan una deuda en préstamos universitarios que supera los 850 mil millones de dólares. Una pesada carga sobre las espaldas de unos licenciados y graduados con más dificultades de las esperadas para encontrar trabajo en plena recesión. Muchos de ellos estudian incluso  interponer demandas contra los centros universitarios que les obligaron a endeudarse a cambio de una promesa de empleo y prestigio que no pueden cumplir.


Texto extractado de Piratas de lo Público. Antón Losada. Deusto. 2013

21/1/15

Mi "síndrome de Pontevedra" con Rajoy a examen en Divendres de TV3

Aquí puedes ver cómo llegamos a preguntarnos si no estaré empezando a ser víctima de una especie de "síndrome de Pontevedra" al analizar a Mariano Rajoy, en Divendres de TV3

 

Desmontado a Rajoy en El Mon a RAC1

Aquí puedes escuchar la tertulia de El Mon a RAC1 con el gran Jordi Basté donde hablamos de Rajoy, del escándalo de Ciutat Morta y nos metimos un poco con Alicia Sánchez Camacho...
 

16/1/15