19/5/11

Campaña, qué campaña? Día 11

Buen rollismo

El nuevo objetivo de los estrategas se perfila claramente: que acabe como la campaña del buen rollo. Todo se reduce a una cuestión de amistad. Conocer gente nueva o recuperar a los viejos amigos, es el dilema que nos plantea el márqueting electoral.

Rajoy pasea por los escenarios de España comprometido en no decir algo que nos vaya a enfadar, o que pueda molestar a alguien. Besos, abrazos y buen rollo hasta que salga el sol y se abran las urnas. "Que él no quiere problemas, que los problemas amargan, si estoy contigo a tu vera, los problemitas se marchan..."

Encabezados por un Zapatero demasiado joven para el papel de vieja gloria a quien el tiempo y la historia harán justicia, los socialistas transitan por la campaña intentando reconstruir el buen rollo. Venga colegas, parece preguntarse Rubalcaba, qué nos ha pasado, cómo hemos cambiado, que lejos ha quedado aquella amistad, que nos ha pasado, cómo hemos olvidado aquella amistad…

Hay demasiados eslóganes en el aire. Alta saturación de consignas, incluso entre quien se rebelan contra las consignas. A este paso, el aire se acabará volviendo irrespirable. Atentos. No vaya a ser que pensar que el mundo es un lugar complejo y contradictorio, acabe siendo el problema.

18/5/11

Campaña, qué campaña? Día 10

On the road


Repartir billetes en un mitin y luego decir que eran para pagar una nevera, son cosas de Baltar. Son cosas del candidato a la alcaldía de Badalona. Son cosas de Esperanza. Son cosas de Camps. Son cosas de Aznar.... El PP es una excepción continua, un anecdotario andante que casualmente se presenta a unas elecciones. Da igual. Se sienten en misión divina y los sondeos parecen haberle conferido a Rajoy el don de la infalibilidad. Sale a la carretera como el Papa va de visita pastoral. Nada le afecta y nunca se equivoca. Habla poco y dice lo justo. Y de cuanto no habla, ya nos encargamos todos que parezca como que diría aquello que a cada uno le gustaría que dijese.

Los socialistas presentan todos los síntomas de las giras de las macrobandas de rock en sus peores momentos. Pinchazos en grandes auditorios, irregular sonido, efectos visuales rutinarios, saturación de imágenes de los "buenos viejos tiempos" y los viejos temas machacados una y otra vez. Y a la mañana siguiente esas resacas monstruosas y casi imposibles de gestionar.... Esas giras suelen ser un buen negocio para asegurar la subsistencia, pero también suelen terminar peor de lo que ya empezaron.

Mientras, la audiencia de mañana se instala en las calles reclamando un sonido alternativo que acabe con tanto sampleado de la vieja cantinela de siempre. Es tiempo de nuevos artistas, de nuevos talentos. Que suenen las guitarras.

16/5/11

Galegos na Escaleira, Lois Pereiro.

Lois Pereiro
por Xurxo Lobato e Antón Losada (1995)

Lois Pereiro en Galegos na escaleira (PDF)



“De sempre se dixo que hai dúas clases de persoas: os que falan e os que teñen algo que dicir. Os que falan, fano sen parar, recoñécense entre si e fanse sitio uns aos outros ou pelexan para seguir perorando. Os que teñen algo que dicir adoitan ser tipos calados, se cadra porque cando se teñen as ideas claras non hai moito máis que falar e o que hai que dicir dise rápido. Lois Pereiro fala claro, simple, directo ao fondo máis fondo do corazón, onde xa non quedan máis sitios para acocharse, cando estás helpless como dixo Neil Young. Coñecino na Coruña, a forza de compartir unha máquina de escribir pequena de cor crema, nun piso que, de noite ao mirar pola fiestra, parece que esteas en Manhatan. Seu irmán e eu faciamos gamberradas na televisión, il poesía. Eran outros tempos, cando pensamos que se podía cambiar este país armados con revistas, ideas, verbas e verbos, antes desta era de gaitas e paleadoras. Teño collido algún libro da súa man: Luna Halcón de Sam Sheppard, falado de cine, logo de ver Miller´s Crossing dos Cohen, feito algunha viaxe en coche i en álbumes de fotografías dende Monforte á Coruña. Monforte, sempre Monforte, pero Monforte non existe, é un invento dos monfortinos na emigración. Poeta resistente, case que na clandestinidade, fumador imprudente, camarada da sombra maldita, casual e inxusta da súa mala saúde de ferro, conductor despistado, silencioso cabaleiro, e sempre, desobediente disposto a pagar o prezo da independencia. Coñecer a Lois Pereiro é saber de alguén a quen respetar. Galicia, si é que estás, recorda. A Lois Pereiro débeselle a cartografía da parte máis escura de todos nós, a que poucas veces somos quen de ver. Un traballo suxo pero que alguén ten que facer, e agora simplemente transcribo e aprendo: descifrar os húmidos monólogos das cisternas de noite, viaxar polo suburbio de aceiro e quilowatios, escoitar as emisoras árabes na onda media neste abatimento desértico de Europa, cando a alerxia ao mundo desperta transpirarse no narcisismo e a vea que nos acolle tan azul para rezar a Penetration prayer: “Pois a demolición / é o ferro que nos arma / celebra a nostalxia / e na ausencia do vicio / conserva o teu odio / condénate / amén”.




XURXO LOBATO

A Coruña, 1956. Este fotógrafo e académico da Real Academia Galega de Belas Artes e colaborador de Xornal de Galicia e do diario ‘El País’ publicou en máis de 40 libros e parte da súa obra atópase en museos como o Reina Sofía ou o Marco.

Campaña, qué campaña? Día 9

La campaña marciana




La carrera del 22-M es cosa de marcianos. Rajoy se pasea por todos los púlpitos de España para convencernos que no se trata de un derechista en le extremo, como resuenan tantos portavoces de su fuerza política.

El objetivo es convencernos que estamos ante un caballero de centro, moderado, amigo de consensos y concordias. Pero lo que todos sabemos es que ni Mayor Oreja, ni Aznar, resultan marcianos en su partido.

Zapatero avisa el advenimiento una derecha mala y ruín que a nada que le dejas, te la mete por el copago. Pero la gente anda preocupada por "copagos" ya en vigor, aunque sea bajo otro nombre.

Suena como un marciano tratando de convencernos que las decisiones adoptadas no son lo que parecen. Cuando lo que todos sabemos es que, seguramente hubiera que tomarlas y no quedaba otro remedio, pero son efectivamente lo que parecen.

Miles de personas salen a la calle y a las redes sociales para pedir el fin de tanta marcianada. Eso para empezar. Después ya veremos. Aunque a lo mejor, para entonces, ya sea demasiado tarde.

Campaña, qué campaña? Día 8

Galicia, el país inexistente hasta el 22-M. Crónica de campaña ¿Dónde queda Galicia? | El País