7/7/11

Cinco seriesTv que tengo casi enteras. Por qué no pararé hasta completarlas

Star Trek. Porque siempre hay un episodio donde el Capitán Kirk y Míster Spock resuelven con lógica, tolerancia y pasión un problema muy parecido a ese que tenías tú justo cuando te sentaste a ver el programa. "El espacio, la última frontera. Live long and prosper"


Canción triste de Hill Street. Porque siempre te encuentras a alguien que te recuerda a un personaje de Hill Street. La serie que demostró que la televisión podía ser más real que la vida misma. Como decía el teniente Norman Bunzt. "Soy policía, si me quitan esto no se hacer otra cosa"


Expediente X. Porque todos nos sentimos vez como el agente Fox Mulder ¿Quién no ha mirado atentamente a su alrededor buscando El Fumador que conspira en su contra? "La verdad está ahí fuera. Quiero creer. Si yo abandono, ellos ganan, Scully"


Twin Peaks. Porque hizo que la televisión dejara de tener límites. "Me gusta Twin Peaks porque la luz ámbar de los semáforos sigue significando "más despacio" no "más deprisa"" . Lo decía el agente Cooper. Él sí que sabía.


Yo Claudio. Porque me recuerda que en la televisión hubo un tiempo donde importaba lo que se decía tanto como lo que se veía. La palabra valía tanto como la imagen. "Que la ponzoña que acecha en el fango salga a la superficie, muere Mesalina".

4/7/11

Cuaderno de bitácora. Fecha estelar 2011.7.4

Cuando pase todo el rebumbio judicial, la pareja de la Guardia Civil abandone la puerta del palacio de Longoria y las bromas despiadadas en twitter sobre Teddy Bautista resulten cansinas o ya no tengan puñetera gracia, el problema seguirá ahí.

El modelo "taxman" de la SGAE ha muerto. Su visión autoritaria de la propiedad intelectual ha derivado en régimen bananero. Cuando no le gusta la realidad o la niega, o la ilegaliza, o se inventa una conspiración exterior. La crítica más demoledora en su contra ha resultado cierta. Con o sin delito, el dinero no iba solo, ni siquiera principalmente para los autores y editores. Y es mucho dinero.

Pero el modelo gratis total tampoco parece sostenible. A los autores hay que pagarles por su trabajo de manera justa. La producción de buena cultura cuesta. Ya lo decían en Fama con clásica sabiduría: "La fama cuesta y aquí es donde vas a pagar". Su esfuezo no puede salirnos gratis a los demás, cómodamente sentados ante nuestro ordenador.

Debe haber un punto de encuentro entre los derechos de los autores a recibir ingresos justos por su trabajo y el derecho de los consumidores a acceder a la cultura a precios no excluyentes. La nueva SGAE tiene tarea por delante.