17/3/09

El pais. 17/3/09

Traspasos Feijóo ANTÓN LOSADA 17/03/2009
Parece que la áspera pendencia electoral ha terminado -vaia o demo con ela- para todos menos para sus protagonistas. A los tres les está costando trabajo dar con el tono y la actitud apropiados a los nuevos tiempos. Se aclimatan mal a la paz de las urnas, cierto que uno mejor que los otros.
Más que disponerse a ocupar la Presidencia, Feijóo parece andar promocionando un negocio de traspasos. Si tiene usted algo para traspasar y le urge, es su hombre. Va tan rápido que si se tratara, por ejemplo, de un bar, estaría montando la fiesta de la camiseta mojada antes de tener siquiera las llaves. Su insidiosa insistencia en reclamar celeridad en el traspaso de poderes, además de irrespetuoso con las instituciones, continúa su estrategia de campaña por otros medios: sembrar la duda y cuestionar la integridad del oponente. No parece inocente que alguien que ha vivido siempre en la Administración persista en poner bajo sospecha unos modos que sabe de sobra habituales en un relevo de gobierno. El candidato no acaba de florecer en presidente. Se empeña en convertir en escándalo la rutina del traspaso y como en la campaña hasta le aqueja la misma amnesia selectiva: entonces no recordaba nada de su época como vicepresidente, ahora tampoco se acuerda de cosas dichas durante la contienda. Sembrar sospechas sobre el comportamiento de la Administración saliente será muy útil para culpar al bipartito por sus olvidos, su imposible revisión del concurso eólico, o la inapelable realidad de cómo el idioma en la enseñanza pública no es una cuestión de libertad, sino de respeto a la ley.
El presidente saliente padece el síndrome contrario. Si Feijóo es el candidato a quién cuesta comportarse como presidente, Touriño es el presidente con dificultades para conducirse como candidato. Por eso empieza a actuar como tal cuando ya no hace falta. Los duros reproches al rival o el nuevo capítulo de Mi Audi y yo y sus sensacionales revelaciones, llegan un poco tarde. Tampoco se ajusta al tono institucional exigible al cesante. Más que un presidente aguardando el reemplazo, se comporta como un investigador quien, ahora sí, va a destapar las mentiras del adversario popular y las deslealtades de su socio nacionalista. Según sus indagaciones, todos son culpables menos él. Mientras en la soledad de Monte Pío se enfrentaba a pecho descubierto contra la crisis, el resto de los gallegos nos dejábamos manipular por la demagogia de Feijóo y rumiábamos nuestro rencor por las esquinas contra los desmanes de Quintana. Para defender el coche fantástico, alega que Fraga también tenía y reprocha al socio imponer a la sociedad el gallego o los mandilones en las galescolas. Ninguna luz arrojan sus pesquisas sobre qué podría haber acontecido si no hubiera hecho lo mismo que Fraga, o si no hubiera refrendado la tesis del PP sobre la imposición lingüística presentándose como el garante de la libertad amenazada por la secta de los galegofalantes, o hubiera recordado que un mandilón sólo es una prenda que da mucho servicio, aquí y en la China Popular.
Quintana anduvo más lento, pero seguro en su reacción. Tanto él como el BNG dieron hasta el sábado la impresión de ser uno de esos talleres de reparaciones que o acaban con tu dinero o con tu paciencia o con ambas al tiempo. Sin embargo, su dimisión estratégicamente ejecutada revela cómo, a diferencia de los otros, se sabe su papel y lo trae ensayado de casa. Su decisión ha puesto en fila al gallinero en que iba camino de convertirse el BNG. Ha abierto la puerta para que el nacionalismo gallego eche fuera sus fantasmas y, con el respeto debido, jubile a los referentes que sólo saben mirar hacia atrás. Quintana ha cerrado de manera limpia un episodio de la historia del nacionalismo que de puro largo ya parecía un culebrón venezolano. Ahora ya todo es futuro y el nacionalismo tiene que escoger el suyo; si decide volver a un pasado que nunca fue mejor, o renovarse en una organización capaz de competir por la mayoría en esta Galicia compleja, moderna y contradictoria. Y, contrariamente a su parsimoniosa tradición asamblearia, tendrá que hacerlo rápido. Como decía Einstein, no hay que pensar mucho en el futuro porque siempre llega muy pronto.

6 comentarios:

  1. Anónimo17.3.09

    Son profesor de secundaria e espero que os bilingüístas armónicos nos veñan a explicar en que idioma temos que dar as clases. Cando os papás marquen a casilla do idioma no impreso da matrícula e comproben que nos IES as cousas seguen exactamente igual ca sempre, onde nunca se cumpríu o decreto e cada un facía o que lle saía de dentro, se ningún tipo de problema. Esperamos que os papás que queiran que lles dean as clases en español e non vexan cumpridas as súas demandas deberían manifestarse en Santiago con pancartas "Feijóo mentireiro". Aínda máis interesante sería que nos puxeran un intérprete como en Valencia.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo17.3.09

    Admirado Antón, nalgunha ocasión teño discrepado do teu criterio musical falando dos Siniestro, e nesta discreparei do teu criterio de analista político (a ignorancia é atrevida, pero ben, a ver o que che parece a miña irreflexiva reflexión). Sigo as túas reflexións e non logro atopar referencias a un aspecto que deseguido comentarei. A campaña foi suxa, a máis suxa? non sei, tanto ten un pouco máis un pouco menos. En calquer caso penso que totalmente esperada, a quén colleu por sorpresa? A estas alturas non se pode enganar á xente, igual resulta que a xente é máis madura do que pensades. Tanto bng como psoe apostaron por un modelo de campaña moi concreto. Fallaron os asesores?, foi decisión dos líderes? esa é a pregunta. Máis alá da capacidade para desmontar as mentiras do pp, optouse por outro tipo de campaña, non sabemos si daría resultado a resposta, pero a realidade é que non houbo tal resposta (en xeral, xa se entende). Eso si é responsabilidade dalguén. Argumentos para desacreditar intelectualmente as mensaxes do pp sobraban, mais non se quixo facer. Porqué? o temor á baixa participación, que datos manexaban entón psoe e bng?, a realiade era ben distinta. Que asesores dirixiron esta campaña?. Agardo que devolvan os cartos e que non os contraten máis. Non sei si ti participaches, pero cheírame mal que coa túa lucidez, ainda non che teña escoitado nada a este respecto. Non digo todo esto por cabreo nin por nada parecido, digoo por ser práctico. Estas eleccións perdéronse fundamentalmente por unha mala estratexia política, non de xestión, non. E agora a ver como se arregla. Debemos tirar aprendizaxes para non volver cometer estos erros. Os estrategas erraron. Saúde e NUNCA MAIS.

    ResponderEliminar
  3. Unha lástima que teñamos que face-ló análise tipo autopsia, temo-lo cadalieto recente e como ben dí 'anónimo' os doutores que levaron ó trámite electoural non souperon tratálo.
    Agora será xinselo atopar as causas da defunción, aínda que a ideoloxía de cada quén, dará cas explicacións e dianosis contraditorias.
    Vou ter que proseguir en castelán po la dificultade que representa facé-lo na lingua de Rosalía.
    No se trata de una concesión a los bilingües de Rosa Díaz, con su campaña llena de mentiras que lo único que persiguen es enterrar definitivamente el idioma oficial en Galicia. Expresando con claridad que los que hablan gallego son unos paletos.
    La campaña difamatoria con afirmaciones de que se obligaba a los niños a olvidar el castellano se desarrolló en los medios afines y caló en el electorado.
    Tengo que dejar claro que no fue la campaña lo que echó fuera de la Xunta al gobierno del BNG/PSOE. Fue su incapacidad de movilizar día a día a su electorado. Tenían que haber luchado abiertamente por la implantación del gallego, premiando los medios que lo utilicen, que promuevan la cultura, el arte gallego, las asociaciones defensoras del idioma gallego, incentivos fiscales para las empresas que etiqueten en gallego, para las notarías que registren en gallego. Además los recursos que se explotan en galicia y tributan fuera de Galiza por tener su domicilio fiscal fuera en Madrid o Londres...imponerles impuestos por extracción o deterioro del medio....En resumen apoyar con fondos públicos abiertamente, sin vergüenza a los aliados e incentivar la difusión abiertamente del idioma.
    Movilizando cada día a sus aliados naturales con cada propuesta beligerante. Lo siento por 'anónimo' pero no se perdió la Xunta por la campaña, se perdió el gobierno por falta de conexión con el pueblo y con sus aliados naturales.
    Na miña casa non se fala galego, no meu traballo non se fala ren en galego. Por riba temos que escoitar ó segundo do PP po-la Coruña o "catedrático" Arias dicindo que somos un pobo probe que recibimos e non aportamos. O responsabel de que afirmacións desa liña cunden na xente é por non ter valorada a entrega de recursos a firmas foráneas. Sen ter axeitado un sistema que como propietarios e donos dos nosos recursos impoñamos ás empresas que liquidan os trabucos noutras facendas alleas á galega.
    Pra rematar expresar o meu repudio a os que non permiten que poda falar e escribir no meu idioma con facilidade sen esforzo. Tamén o meu repudio por ter que escoitar a uns políticos que non é preciso traducir. Non domiñan o seu idioma. Perdéronse verbas entrañábels coma vágoas, berce, colo,....Unha vergoña de goberno saínte que non quixo nin soupo manter en vilo e activo ó seu eleitourado.

    ResponderEliminar
  4. Anónimo18.3.09

    Perdoa Margui pero para poder facer esa política tes que ter un goberno compacto non dous socios nos que un deles intenta con éxito boicotear o outro socio en case tódalas actuacións, ainda que fose a un mes das elección decindo que o que fagan os seus socios non vale para nada.¡e son tan pailans que non se dan conta que era tirar pedrolos contra o seu propio tellado. O querido bloqueiro que amablemente nos dexia utilizar estas páxinas foi unha víctima de esa manipulación repugnante co señorito coruñes que agora se dedica a decir que a culpa da sua estrepitosa derrota foi culpa dos seus socios.
    Longos anos de goberno espérannos do pp...

    ResponderEliminar
  5. Anónimo18.3.09

    Estimado (profesor) Losada: yo en cambio nunca discutiría contigo por motivos musicales. Si te gusta Neil Young y Van Morrison como una vez me confesaste, y además dices que "eres de Springsteen", acepto a Siniestro Total como animal de companhía. Otra cosa son tus gustos cinematográficos. Aunque muestres buen criterio al elegir tus películas no te perdono que no te guste Meryl Streep, claro que ya estoy acostumbrada a que los hombres la aborrezcan (Por qué será??).
    Sin embargo, tu labor como analista político en los medios en general es harina de otro costal. Me gusta escucharte y/o leerte pero porque casi nunca estoy de acuerdo contigo.Tampoco coincidía con tus argumentaciones en clase, y por ello me sentía intelectualmente tan estimulada. De esto se trata, no? Tú dignificas la docencia universitaria desde la humildad aunque seguro que te tachan de lo contrario. Tal es la paradoja de la percepción individual.
    De todas formas sería muy interesante que en tus artículos alternaras temas serios, por supuesto, pero de dimesión internacional y no monotemáticos, esto es, centrados en el panorama político de Galicia. Corres el riesgo de convertirte en un Spin Doctor a imagen y semejanza de los de la Cope, dónde se mastican al unísonolos los mismos temas día tras día, y disculpa la comparación.
    Cambiando de tercio, en este artículo encuentro una afirmación que no puedo dejar de comentar. Así, dices que "el idioma en la ensenhanza pública no es cuestión de libertad sino de respeto a la ley". Con la primera parte del enunciado, estoy de acuerdo. En este y en otros temas se enarbola la bandera de la libertad de una manera casi fundamentalista, y lo cierto es que no se puede esgrimir dicho concepto cada vez que no estamos de acuerdo con algo. La sociedad se rige por necesarias y justas imposiciones, sin las que la vida en conjunto sería un auténtico galimatías. Ejemplos sobran y no quisiera extenderme.
    Con la segunda parte, la cosa cambia. Y es que el fundamentalismo legal me parece igualmente rechazable. Hay leyes y leyes, y no todas son justas. Y el hecho que emanen de la voluntad popular, aunque legítimas, tampoco las hará justas. En este caso también abundan nefastos ejemplos a lo largo de la historia...
    A lo que iba, no estoy segura de acertar (no me he leído el decreto) pero creo haber entendido que la ensenhanza del gallego es obligatoria en un 50% como mínimo. Para mi ese es el problema. No debe haber mínimos, sino hacer todo lo posible para un reparto equilibrado de asignaturas entre las dos lenguas. Si deseamos individuos bilingües, este es el camino, en mi humilde opinión. Lástima de tener que soportar tanto talibanismo por todas partes. Unos quieres bilingüismo, pero para los demás si así lo desean (GAlicia bilingüe y la aberración de los tres modelos educativos)y otros se empecinan en que el (único) idioma propio de GAlicia es el gallego. Pues no, porque por razones históricas, guste o no, los idiomas propios son los dos. Y por ello hay que inculcar las destrezas lingüísticas DE AMBOS. La solución sería que imperase el sentido común y ambas partes responsables estuviesen dispuestas a
    ceder en virtud de alcanzar el consenso.
    Pienso esto porque concibo la democracia como la posibilidad de llegar a acuerdos en beneficio de la comunidad política.
    Y es que en el fondo soy una idealista, y eso que mi filósofo de cabecera es HObbes.
    Para evitar suspicacias he de decir que escribo estas palabras en castellano para variar, porque también he vertido otras opiniones en este mismo blog -es una pena que me tenga que justificar.....
    To be continued....

    ResponderEliminar
  6. Anónimo18.3.09

    en galego, olvidóuseme dicir.

    ResponderEliminar